Inédito Nuevo

La Epístola a Filemón

«Si, pues, me tienes por compañero, recíbelo como a mí. Y si en algo te ha perjudicado, o te debe algo, ponlo a mi cuenta» (Film. 17-18)


person Autor: Marcel GRAF 14

library_books Serie: Leer y comprender la Biblia


1 - Acerca de la Epístola a Filemón : Introducción

Se trata de la más breve de las Epístolas del apóstol Pablo. En ella menciona su nombre en 3 ocasiones y alude 2 veces al hecho de que se encontraba en cautiverio.

Filemón no aparece mencionado en ningún otro lugar del Nuevo Testamento. Sin embargo, el tono de esta Epístola permite concluir que Pablo lo conocía desde hacía mucho tiempo y le tenía mucho cariño.

Esta Epístola fue redactada en Roma, al mismo tiempo que la Epístola a los Colosenses. Ambas hacen referencia al cautiverio de Pablo y, en cada una de ellas, este transmite los saludos de Epafras, Marcos, Aristarco, Demas y Lucas. En la Epístola a los Colosenses, Pablo precisa que Tíquico es el mensajero encargado de entregar la carta y que va acompañado de Onésimo.

2 - Filemón

2.1 - Saludo introductorio

Versículos 1-3. El apóstol Pablo escribió esta Epístola personal a Filemón, propietario de una finca, desde su prisión en Roma. En el saludo se menciona a 3 personas: Filemón, Apia (probablemente su esposa) y Arquipo, tal vez el hijo de Filemón. Pero los saludos también van dirigidos a la asamblea reunida en la casa de Filemón. Al comparar los nombres que aparecen en esta Epístola con los de Colosenses 4, se observa claramente que Filemón debía de residir en Colosas. El hecho de que se mencione a la asamblea en esta Epístola privada de Pablo a Filemón demuestra que la situación personal del cristiano no puede disociarse de la comunidad de creyentes. Así, Onésimo, el esclavo fugitivo de Filemón, también se menciona tanto en esta carta como en la dirigida a los colosenses (Col. 4:9).

La asamblea de Colosas no había sido fundada por el ministerio del apóstol, sino probablemente gracias a la obra de Epafras (Col. 1:7; 4:12). Sin embargo, el apóstol había oído hablar de Filemón en varias ocasiones y, por lo tanto, podía dar gracias a Dios por muchas cosas. De hecho, lo había incluido en sus oraciones.

2.2 - Pablo da un buen testimonio de Filemón

Versículos 4-7. El corazón de Filemón estaba animado por el amor y la confianza en el Señor Jesús. En consecuencia, su amor se extendía a todos los creyentes, sin distinción alguna. Este amor activo de Filemón no quedó sin efecto. Así, consoló el corazón de los creyentes. Escuchar esto fue un gran gozo y consuelo para el apóstol. Nuestro amor por los demás ¿Tiene también este efecto? ¿Actuamos de manera que nuestros hermanos y hermanas en la fe se sientan vivificados, animados y reconfortados?

2.3 - Pablo sale en defensa de Onésimo

Versículos 8-20. Pablo pasa entonces al verdadero tema de la Epístola. Se trataba de Onésimo, un esclavo fugitivo de Filemón, que probablemente le había robado dinero. Durante su huida, Onésimo se encontró con el apóstol Pablo, sin duda en la prisión de Roma. Fue gracias a él que Onésimo llegó a la fe en Jesucristo. Pablo deseaba ahora que se reparara el daño que Onésimo había causado a su amo, Filemón. Por eso lo envió de vuelta a Colosas con Tíquico, entregándoles esta Epístola.

No formuló ninguna exigencia a Filemón, sino que intercedió humildemente a favor de Onésimo [1], que «en un tiempo te fue inútil, pero ahora es útil a ti y a mí». Son unas palabras de amor conmovedoras, que llegan al corazón y que sin duda también conmovieron el de Filemón.

[1] NdT: Onésimo significa útil

Pablo amaba a Onésimo –lo llama «mis propias entrañas»– y le habría gustado mucho tenerlo a su lado. Pero no quería en absoluto presionar a Filemón ni imponerle nada. Por eso envió de vuelta a Onésimo, «ya no como esclavo, sino más que esclavo, como hermano amado». A continuación, pidió al propietario que acogiera a su esclavo fugitivo como habría acogido al propio apóstol. Pablo quería hacerse cargo del perjuicio material sufrido por Filemón. ¡Qué ejemplo de amor cristiano!

2.4 - Conclusión y saludos

Versículos 21-25. Pablo solía dictar sus cartas. En este caso, parece que tomó él mismo la pluma, lo que demuestra la importancia que este asunto tenía para él. Cuando Pablo dice aquí: «Yo te lo pagaré», está expresando así el pensamiento del Señor Jesús. ¿Acaso no pagó Él en la cruz todo lo que le debíamos a Dios, absolutamente todo? Con este espíritu, Pablo quería asumir la responsabilidad de lo que Onésimo le debía a su amo.

El amor, que impregna toda la Epístola, no impone nada, no obliga a nada, sino que busca ganarse el corazón de Filemón. Si el rico terrateniente había consolado el corazón de los creyentes, Pablo deseaba ahora, en el versículo 20, beneficiarse él mismo de ese consuelo. El versículo 22 muestra que esperaba ser liberado pronto para poder acudir en persona a Colosas. Deseaba entonces disfrutar de la hospitalidad de Filemón.

Cuando Pablo escribe en el versículo 21: «Sabiendo que harás aun más de lo que te digo», sin duda pensaba en la liberación de Onésimo. Pero, una vez más, no se presentaba como alguien que buscara mejorar el mundo aboliendo la esclavitud. No cuestionaba la autoridad de Filemón sobre Onésimo, su esclavo, sino que apelaba al corazón del amo.

La comparación de los saludos de los versículos 23-24 con los de la Epístola a los Colosenses muestra claramente que estas 2 Epístolas se escribieron y entregaron al mismo tiempo.