Inédito Nuevo

La Tercera Epístola de Juan

«Me alegré mucho cuando vinieron unos hermanos que dieron testimonio de tu verdad, cómo andas en la verdad» (v. 3).


person Autor: Marcel GRAF 19

library_books Serie: Leer y comprender la Biblia


1 - Tema

Gayo es el destinatario de la Tercera Epístola. Juan le anima a manifestar un verdadero amor fraternal hacia todos los hijos de Dios.

Aquí, el énfasis es diferente: la verdad debe mantenerse en el amor.

2 - Gayo: un buen testimonio

Versículos 1-4. A diferencia de la Segunda Epístola, que aborda la actitud que hay que adoptar ante los seductores, la Tercera Epístola de Juan anima a acoger a quienes proclaman la verdad. Se dirige a un creyente en particular, llamado Gayo. Este formaba parte de aquellos de quienes el apóstol se regocijaba, pues caminaban en la verdad (v. 4; 2 Juan 4). No solo perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, sino que también la ponían en práctica. Quien avanza así en una comunión armoniosa con el Señor Jesús tiene el alma en paz. Goza de buena salud interior.

Juan debía de mantener una relación muy cordial con Gayo. En varias ocasiones lo llama «amado». Le deseaba buena salud, «así como prospera tu alma». En nuestro caso, a veces ocurre lo contrario: estamos de mal humor, abatidos o desesperados, mientras que nuestro cuerpo goza de buena salud.

3 - Cómo comportarse con los hermanos

Versículos 5-8. Algunos de los hermanos a los que Gayo atendía fielmente no eran cercanos a él. Pero, como predicaban la verdad, él se ocupaba de sus necesidades y los acompañaba.

No todos tienen el don ni están llamados a proclamar la Palabra en público. Pero cada uno tiene la posibilidad de apoyar a los siervos del Señor mediante la oración y en el plano material. Así es como se convierte, a los ojos de Dios, en un colaborador de la verdad. ¡Un amplio campo de acción para cada uno de nosotros!

4 - Diótrefes: un mal testimonio

Versículos 9-10. No todos se comportaban como Gayo. Diótrefes, mencionado en estos versículos, solo buscaba su propio interés. Quería ocupar en la asamblea una posición preeminente que solo le corresponde al Señor. ¡Solo Él es el Primero! Diótrefes no aceptaba ni al apóstol ni su palabra. Al contrario, minaba la confianza de los demás en Juan y se negaba a acoger a los hermanos de paso que querían servir a los creyentes. Expulsaba a todos los que no estaban de acuerdo con él.

El apóstol solo quería ejercer la autoridad que Dios le había conferido una vez que estuviera allí. Hasta entonces, advertía a Gayo que no se dejara influir ni contaminar por el mal. Debía imitar el bien y ponerlo en práctica.

5 - Demetrio: un buen testimonio

Versículos 11-12. Demetrio, por el contrario, tenía un buen testimonio. Gayo podía confiar en él. ¿Qué significa que este hermano tuviera un buen testimonio «de todos» y «de la verdad misma»? Por un lado, tenemos la Biblia (la verdad) y, por otro, la vida de este hombre. La Palabra de Dios nos enseña muchas cosas sobre la conducta cristiana conforme a la voluntad de Dios. Todo ello se materializaba en la vida de Demetrio.

El testimonio se menciona en varias ocasiones en esta Epístola. No lo olvidemos: son los demás quienes nos juzgan. No podemos recomendarnos a nosotros mismos.

6 - Conclusión y saludos

Versículos 13-15. Una vez más, Juan solo escribió lo necesario. Se alegraba de volver a ver a Gayo para poder hablar con él cara a cara.