Índice general
La Epístola de Judas
«Amados, teniendo mucho empeño en escribiros acerca de nuestra común salvación, me veo en la necesidad de escribiros con el fin de exhortaros a que luchéis por la fe» (Judas 3)
Autor: Marcel GRAF 19
Serie: Leer y comprender la Biblia
1 - Acerca de la Epístola de Judas
1.1 - Tema
Esta Epístola traza la evolución de la historia de la apostasía en el seno del cristianismo. Comienza con los primeros elementos perniciosos que se infiltraron en la Iglesia y termina con el juicio que tendrá lugar en la aparición (en griego parusía) del Señor. Subraya que personas no convertidas se han mezclado con los creyentes, por lo que es necesario advertir a los verdaderos cristianos contra su seducción.
A diferencia de la Primera Epístola de Juan, que nos advierte contra las falsas doctrinas, Judas llama más nuestra atención sobre el peligro de la decadencia moral. Para describir a estos seductores, debe trazar un panorama sombrío. Pero esta imagen siniestra está enmarcada por 2 aspectos luminosos: la fidelidad inmutable de Dios y las protecciones ofrecidas al creyente.
1.2 - Subdivisión
Podemos distinguir la siguiente estructura en esta breve Epístola:
- Versículos 1-2: lo que Dios es y hace por los redimidos. Esto nos da la primera seguridad: ¡Dios nos guarda!
- Versículo 3: lo que podemos hacer nosotros mismos para estar guardados: luchar por la fe cristiana.
- Versículos 4 al 19: cómo se manifiesta la apostasía, una descripción detallada de los seductores.
- Versículos 20 al 23: qué más podemos hacer para estar preservados: protegernos a nosotros mismos y ayudarnos unos a otros.
- Versículos 24-25: Lo que Dios será y hará por los redimidos. ¡Aquí recibimos la segunda seguridad de que Dios nos guardará!
2 - Judas
2.1 - Introducción
Versículos 1-2. Se supone que Judas y el autor de la Epístola de Santiago eran ambos hermanos del Señor. El Espíritu Santo inspiró a Judas para que describiera las desviaciones y la decadencia existentes entre quienes profesan ser cristianos. Esto le obliga a sacar a la luz ciertas malas acciones y a anunciar el juicio. Pero para aquellos que verdaderamente tienen la vida de Dios, es decir, que no son solo cristianos de nombre, sino también de corazón, esta Epístola contiene muchos alientos.
2.2 - Luchar por la fe
Versículos 3-4. A Judas le hubiera gustado escribir a sus destinatarios acerca de su salvación común. Pero se vio obligado a exhortarlos a luchar por la fe, es decir, por todo el patrimonio de la fe cristiana. Veía el peligro que representaban aquellos hombres que se decían cristianos, pero que no habían experimentado una verdadera conversión. No podía sino calificarlos de impíos. Hablan de la gracia y piensan que todo está permitido bajo el pretexto de la gracia, pero ni se han reconocido como pecadores perdidos, ni han recurrido personalmente a la gracia. No hay que subestimar la influencia nefasta que emana de estos hombres. Predican una vida en la que se satisface a la carne y niegan a someterse a la autoridad del Señor.
2.3 - 3 ejemplos que nos sirven de advertencia
Versículos 5-7. Mediante ejemplos extraídos del Antiguo Testamento, Judas pone de relieve el juicio que recae sobre aquellos que se conforman con una profesión de fe sin tener fe. Menciona a los israelitas que murieron en el desierto a causa de su incredulidad, luego el caso de los ángeles del que se habla en Génesis 6 y, por último, el juicio que cayó sobre las ciudades impías de Sodoma y Gomorra.
2.4 - Descripción de la impiedad
Versículos 8-16. A partir del versículo 8, Judas aplica los ejemplos del Antiguo Testamento a los corruptores dentro del cristianismo, es decir, a los hombres que se dicen cristianos y que actúan entre los cristianos sin haber nacido de nuevo. Las consecuencias de sus actos pueden resumirse así:
- Sueños impuros en lugar de la revelación de Dios;
- el cuerpo está mancillado en lugar de servir para la gloria de Dios;
- el desprecio de la soberanía en lugar de sumisión a la autoridad del Señor Jesús;
- la blasfemia contra las glorias divinas en lugar del reconocimiento que se impone;
- la blasfemia contra lo espiritual y corrupción en lo material.
La evolución del mal en el cristianismo queda ilustrada por otros 3 ejemplos extraídos del Antiguo Testamento:
- El camino de Caín: Caín era creyente, pero su religión se basaba en los pensamientos del hombre caído.
- El error de Balaam: Balaam quería decir mentiras deliberadamente a cambio de una recompensa. Estaba dispuesto a maldecir a los hombres por dinero.
- La contradicción de Coré: este hombre se rebeló contra las autoridades establecidas por Dios –Moisés y Aarón– con el fin de ocupar su lugar.
Enoc vivió antes del diluvio. Estaba rodeado de un mundo impío sobre el que Dios se disponía a hacer caer su juicio. Pero la profecía que pronunció no solo se refería al diluvio venidero; también anuncia el juicio definitivo que recaerá sobre todos los impíos, en particular sobre aquellos que profieren «[palabras] duras» contra el Señor Jesucristo.
2.5 - Exhortación a los creyentes
Versículos 17-23. Las advertencias contenidas en esta breve Epístola son sumamente solemnes. Pero el Espíritu de Dios no se detiene ahí. Además de estas advertencias, también anima a los creyentes, a quienes Judas llama en varias ocasiones «amados».
En el versículo 17, se les recuerda que los apóstoles ya habían anunciado que aparecerían burladores al final de los tiempos. Si esto ya se manifestaba en la época en que se escribió la Epístola, con cuánta más razón se aplica a nuestra época, al final del tiempo de la gracia.
A partir del versículo 20, se recuerdan diferentes puntos a los que debemos prestar atención para poder luchar por la fe.
¡Cuán necesaria es la edificación! ¿Cómo se puede defender la verdad sin tener un buen conocimiento de ella? Nuestra oración solo surtirá efecto si está en consonancia con los pensamientos de Dios. La oración nos pone en comunión con Dios, pero ¿descansamos también en el amor que Él nos demuestra? ¿Disfrutamos del lugar que nos está reservado junto a su corazón?
Si es así, también esperaremos conscientemente y llenos de esperanza la venida del Señor, que nos liberará de nuestras circunstancias actuales para llevarnos junto a él en la gloria.
2.6 - La alabanza a Dios
Versículos 24-25. En estos últimos versículos, nuestra mirada se dirige hacia aquel que, a pesar del mal que nos rodea y a pesar de nuestra debilidad, tiene el poder de guardarnos sin que tropecemos. Él nos llevará a salvo a casa y nos presentará irreprochables ante su gloria. ¡Será un gran gozo! Todo contribuirá a la alabanza, al honor y a la exaltación de Dios y de nuestro Señor.