Ayuda al estudio de 2 Timoteo


person Autor: Biblicom 52

library_books Serie: Ayuda al estudio de la Palabra de Dios


1 - Introducción

Han pasado algunos años desde la primera carta que el apóstol Pablo escribió a Timoteo. Timoteo ciertamente había seguido fielmente las exhortaciones que Pablo le había dado para mantener el orden en la Casa de Dios. A pesar de esto, las deserciones se producían por todos lados, el estado del cristianismo se deterioraba rápidamente.

En esta epístola, Pablo le anima a continuar la lucha, a pesar de la ruina que aumentará inexorablemente. Le da la conducta a mantener en la Casa de Dios que se ha convertido en una casa grande y en la cual el mal se ha introducido.

Esta epístola es de una sorprendente actualidad.

2 - Plan de la Epístola

2.1 - Capítulo 1

Palabras de aliento para Timoteo

En un momento en el que, del lado humano, falta todo, el apóstol Pablo, en su saludo, subraya que Dios es un Dios de promesa (v. 1-2). En esta época oscura, el recuerdo de su amado Timoteo y de su fe es para Pablo un tema de gratitud (v. 3-5). Parece que Timoteo se desanimó por el triste estado de la cristiandad, hasta el punto de hacerle llorar (v. 4; Sal. 119:136; Lam. 3:48) y de interrumpir su servicio. Pablo le exhorta a que se reponga y reanude su servicio a pesar de los sufrimientos que implica, ya que los recursos infalibles de Dios permanecen (v. 6-11). Esto es lo que Pablo experimentaba plenamente (v. 12). El apóstol exhorta a su hijo en la fe a poseer un manuscrito de sus sanas palabras que él debería guardar con la ayuda del Espíritu Santo (v. 13-14). Para darle valor, Pablo le informa que, a pesar de los abandonos de casi todos los hermanos, Onesíforo le había sido fiel a pesar del oprobio (v. 15-18).

2.2 - Capítulo 2

Conducta en la casa grande

En tiempos de ruina, lo primero es fortalecerse en el Señor (v. 1), luego fortalecer a los hermanos (v. 2) antes de participar en la batalla (v. 3) renunciando a sí mismo (v. 4) y obedeciendo fielmente al Señor que dará su recompensa a su debido tiempo (v. 5-6). El apóstol Pablo asegura a Timoteo que el Señor le guiará (v. 7).

Pablo le muestra entonces cómo fortalecerse en el Señor: considerando a Jesucristo resucitado, que había conocido previamente los sufrimientos de la muerte (v. 8). De la misma manera, el camino del discípulo comienza con el sufrimiento antes de terminar en la gloria (v. 9-13). En este camino, la batalla se libra con la espada del Espíritu, la Palabra de Dios, evitando colocarse en el terreno de la argumentación carnal y destructiva de los contestatarios (v. 14-18).

En el cristianismo arruinado, solo el Señor conoce a los suyos: en cuanto a nosotros, nuestra responsabilidad es mantenernos alejados de la iniquidad (v. 19-20). Solo así podemos serle útiles (v. 21). No basta con alejarse de cristianos para no asociarse a sus errores, también hay que mantenerse puro huyendo de toda concupiscencia (v. 22). Este camino, sin embargo, no debe llevarnos al aislamiento; debemos buscar a aquellos que desean seguir tal camino (v. 22). Además, el amor debe caracterizarnos en este camino de separación; este amor buscará ganar por medio de la mansedumbre a los que se oponen a él (v. 23-26).

2.3 - Capítulo 3

El estado de la casa grande en los últimos días

El apóstol Pablo describe ahora cuál será el estado del cristianismo en los últimos días, un estado que es idéntico al del hombre que aún está en sus pecados (v. 1-5; Rom. 1:29-31). En los tiempos del apóstol, ya existían tales personas que tenían la forma de la piedad, pero que no poseían el Espíritu. Debían evitarse (v. 5). Estas personas son muy activas para extraviar a las almas inestables por el mal camino. Como su forma de pensar es corrupta, luchan contra la verdad. Pero un día las cosas serán manifestadas (v. 6-9).

En cuanto a Timoteo, había comprendido plenamente la verdad, el camino ejemplar de Pablo, sus sufrimientos y las liberaciones del Señor (v. 10-11). Este camino será el de todos aquellos que quieran seguir su ejemplo (v. 12), mientras que los seductores irán de mal en peor (v. 13).

El apóstol anima fuertemente a Timoteo a permanecer en lo que había aprendido y que se encontraba registrado en las Escrituras que son la Palabra de Dios (v. 14-17).

2.4 - Capítulo 4

Últimas palabras del apóstol

Siendo inexorable el declive del cristianismo, Pablo conjura a Timoteo a que redoble sus esfuerzos para predicar la Palabra de Dios (v. 1-2) antes de que llegue el momento en que los hombres ya no escuchen y se aparten de la verdad (v. 3-4). Pablo le pide a Timoteo que se dedique plenamente al servicio que ha recibido del Señor (v. 5). Sobre todo porque pronto sería tomado por su Señor (v. 6-8). Este momento le parecía tan cercano que le pidió a Timoteo que viniera rápidamente a él, ya que solo tenía a Lucas con él; todos los demás lo habían dejado: ya sea para el servicio, o que lo habían abandonado (v. 9-16). El Señor permaneció fielmente a su lado y lo apoyó para que predicara la Palabra ante las más altas autoridades (v. 17). Tenía confianza en que el Señor lo guardaría hasta el final (v. 18).

Finalmente, le pidió a Timoteo que transmitiera algunos saludos y le rogó que viniera rápidamente a él, como para verlo por última vez antes de irse (v. 19-22).

3 - Algunos versículos claves

«No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de sensatez» (1:7).

«Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que habita en nosotros» (1:14).

«Fortalécete en la gracia que es en Cristo Jesús» (2:1).

«Pero el sólido fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de la iniquidad todo aquel que invoca el nombre del Señor» (2:19).

«Pero tú, persevera en lo que aprendiste y fuiste persuadido, sabiendo de quién lo aprendiste» (3:14).

«Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para convencer, para corregir, para instruir en justicia» (3:16).

«He combatido la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe» (4:7).


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