El cristiano y el mundo


person Autor: James Beaumont JACKSON 1

flag Tema: El mundo


1 - El mundo está bajo condenación

Juan 16:8 declara que la presencia del Espíritu de Dios, ahora en el mundo, muestra que el mundo está bajo condenación a causa del asesinato del Hijo de Dios. Jesús estaba aquí como representante de Dios, y el mundo lo expulsó. Dios lo recibió de nuevo en el cielo, lo que demuestra que envió al Espíritu Santo para estar con los que recibieron a Cristo y morar en ellos.

2 - El contraste entre el mundo y el cristiano

En el versículo 20 de Juan 16, los creyentes lloran y se lamentan mientras el mundo se regocija por la ausencia de Cristo; así que ¡qué vergüenza para un cristiano compartir la alegría de los que han rechazado a su Salvador! El versículo 33, nos dice que el mundo es para nosotros un escenario de tribulación, no de descanso, un escenario en el que hemos de ser vencedores, y no ser asociados. Y para animarnos estamos asegurados que el mundo ya ha sido vencido por nuestro precursor.

En el capítulo 17, encontramos los contrastes más marcados entre el mundo y los cristianos. En el versículo 6, aprendemos la bendita verdad de que los cristianos son dados por el Padre a Cristo, sacándolos del mundo; pero ¡cuán doloroso para el corazón de Cristo ver a los suyos afiliados al mundo del que los sacó! Él no era del mundo, así que los suyos tampoco lo son (17:16). Fue enviado a él desde una esfera superior, y del mismo modo los cristianos están enviados al mundo para ser la luz (17:18) –enviados en gracia para ejercer el ministerio de la reconciliación que el mundo trató de detener cuando crucificó al Salvador (véase 2 Cor. 5:19-20). ¡Qué honor mantenerse así entre los vivos y los muertos, pero qué vergüenza arrastrarse ante el enemigo!

3 - El mundo bajo el poder del diablo

El reino de Cristo está formado por los nacidos «de arriba» (Juan 3:7), que han pasado de las tinieblas a la luz y del reino de Satanás a Dios (Juan 18:36), mientras que el mundo entero yace bajo el poder del maligno (1 Juan 5:19). El mundo puede tener su sabiduría, pero es locura para Dios, porque el temor de Jehová es el principio de la sabiduría (Prov. 9:10), y el mundo, con toda su sabiduría, no conoce a Dios.

4 - La necesidad de reconciliación y el ministerio de la reconciliación

¡Cuán incorregiblemente extraviado debe estar el mundo para que Dios sea quien suplica mientras el hombre se niega a escuchar Su voz! Es el hombre, quien está alejado de Dios por su corazón malvado y sus malas acciones, que fue capaz de crucificar a Aquel que vino a reconciliarlo con Dios; Cristo es en sí mismo la expresión del amor de Dios que busca al hombre, y ese amor aún continúa a través de los siervos de Cristo que proclaman ese ministerio de reconciliación mediante el Evangelio.

4.1 - Ningún compromiso con el mundo

«La religión pura y sin mancha ante el Dios y Padre es esta: Visitar a huérfanos y viudas en su aflicción, y guardarse sin mancha del mundo» (Sant. 1:27). Esto contrasta con el capítulo 4, versículo 4: «¡Gente adúltera! ¿No sabéis que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Aquel que quiere ser amigo del mundo, se hace enemigo de Dios». Coquetear con el mundo es una trampa en la que caen tantos que profesan ser cristianos, y la Palabra de Dios lo llama adulterio espiritual. 1 Juan 2:15, es muy similar: «No améis al mundo, ni las cosas que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él». Que esto escudriñe los corazones de todos los que profesan el nombre de Cristo.

4.2 - Diferentes formas de considerar el mundo

«El mundo pasa… pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre» (1 Juan 2:17). Felices si somos “desconocidos” para el mundo por nuestra identificación con Cristo. Si caminamos en el goce de nuestros privilegios en Cristo, y en la corriente de sus pensamientos, miraremos al mundo con verdadera compasión, y procuraremos arrancar de él almas preciosas como del fuego.

Publicado originalmente en Inglés en la revista: «Truth & Testimony»