CESAR, DESISTIR

A - Verbos

Jadal (2308, חָדַַל), «cesar, finalizar, abstenerse, desistir, faltar». Este vocablo se encuentra mayormente en hebreo, incluyendo en el lenguaje moderno. En el hebreo del Antiguo Testamento se halla menos de 60 veces. El primer caso de jadal es en Gén. 11:8 donde, después de la confusión de lenguas, los habitantes de Babel «dejaron de edificar la ciudad».

El significado básico de jadal es «finalizar». Es así como la edad de Sara de dar a luz ya había «cesado» antes de que el ángel le informara que iba a tener un hijo (Gén. 18:11). La Ley Mosaica tomaba en cuenta a los pobres porque «no faltarán [jadal] menesterosos en medio de la tierra» (Deut. 15:11; Mat. 26:11). En Éx. 14:12, el término literal «cesa de nosotros» se puede traducir mejor como «déjanos en paz». Shabat (7673, שָבַַת), «descansar, cesar». Este vocablo se encuentra unas 200 veces en todo el Antiguo Testamento. La raíz aparece también en asirio, arábigo y arameo.

El verbo se encuentra primero en Gén. 2:2-3: «El séptimo día Dios había terminado la obra que hizo, y reposó en el séptimo día de toda la obra que había hecho. Por eso Dios bendijo y santificó el séptimo día, porque en él reposó de toda su obra de creación que Dios había hecho» (RVA). El significado fundamental y más frecuente de shabat se percibe en Gén. 8:22: «Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche». Esta promesa llegó a ser una señal profética de la fidelidad de Dios: «Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente» (Jer. 31:36).

Encontramos una variedad de sentidos del término: «El primer día quitaréis de vuestras casas la levadura» (Éx. 12:15). «Jamás permitirás que la sal del pacto de tu Dios falte de tu ofrenda» (Lev. 2:13 RVA; «no dejen de echar» NBE). Josías «quitó a los sacerdotes idólatras» (2 Reyes 23:5). «Haré desaparecer las fieras dañinas de vuestra tierra» (Lev. 26:6 RVA; «haré quitar» RVR; «descartaré» NBE).

B - Nombre

Shabbat (7676, שַבָָת), «el sábado». El verbo shabat es el radical de shabbat. «Seis días te dedicarás a tus labores; pero en el séptimo día cesarás» (Éx. 23:12 RVA). En Éx. 31:15, el séptimo día se llama «sábado de reposo» (RVA; «descanso completo» BLA, BJ).

El descanso incluía animales y personas (Éx. 23:12): «Aun en la arada y en la siega, descansarás» (Éx. 34:21). «Será señal para siempre entre yo y los hijos de Israel. Porque en seis días Jehová hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó» (Éx. 31:17 RVA).

«La tierra guardará reposo para Jehová» (Lev. 25:2). Durante seis años habría siembra y siega, pero el séptimo año será «para la tierra un completo descanso, sábado consagrado a Jehová» (Lev. 25:4 RVA). La Fiesta de las Trompeta, el Día de Expiación y los días primero y octavo de la Fiesta de los Tabernáculos también se les denomina «una fiesta sabática» o «sábado de completo descanso» (Lev. 23:24, 32, 39).

El «sábado» era un día de «asamblea sagrada» o «santa convocación» (Lev. 23:3), así como un día de «renovación de fuerzas» (Éx. 23:12). Dios «en el séptimo día cesó y reposó» (Éx. 31:17; «descansó y tomó respiro» BJ). El «sábado» era la señal del pacto, del señorío de Dios sobre la creación. Con la observación del «sábado», Israel confesaba que era el pueblo redimido de Dios, sujetos a su señorío para obedecer la totalidad de su Ley. Eran mayordomos suyos con el cometido de demostrar misericordia con bondad y liberalidad para con todos (Éx. 23:12; Lev. 25).

A través de su «descanso» el pueblo israelita demostraba su confianza en Dios de suministrarle el fruto de sus labores; entraba en el «descanso» de Dios. Por lo tanto, «descanso» y «sábado» tienen perspectivas escatológicas que apuntan al cumplimiento del propósito final de Dios mediante la redención de su pueblo, para quienes el «sábado» sería una señal del pacto.

Los profetas amonestaron a Israel por olvidar el «sábado» (Isa. 1:13; Jer. 17:21-27; Ezeq. 20:12-24; Amós 8:5). También proclamaron la observación del «sábado» como una bendición en la era mesiánica y una señal de su cumplimiento (Isa. 56:2-4; 58:13; 66:23; Ezeq. 44:24; 45:17; 46:1, 3-4, 12). La duración del cautiverio babilónico estaba relacionada con la medida en que Israel abusó del año sabático (2 Cr. 36:21; cf. Lev. 26:34-35).

arrow_upward Arriba